Categorías
Salud

Enfermedades digestivas en perros: ¿Es la dieta BARF la solución o un riesgo?

¿Es la dieta BARF la solución a las enfermedades digestivas en perros? Analizamos sus pros, contras y por qué el ADN es clave para una nutrición segura con Koko Genetics.

La salud gastrointestinal de nuestras mascotas es una de las principales preocupaciones de los dueños hoy en día. Vómitos recurrentes, diarreas crónicas o intolerancias son síntomas comunes de enfermedades digestivas en perros que a menudo nos llevan a replantearnos qué hay en su comida.

En la búsqueda de una alimentación más natural y menos procesada, muchos dueños han girado la vista hacia la alimentación cruda. Pero ¿realmente ayuda a combatir las enfermedades del sistema digestivo en perros o es una moda pasajera?

¿Qué es la dieta BARF para perros?

Las siglas responden a Biologically Appropriate Raw Food (Alimentos Crudos Biológicamente Apropiados). La premisa es sencilla: imitar la alimentación que tendrían los ancestros salvajes de tu perro (el lobo) en la naturaleza.

Entender cuál es la dieta BARF para perros implica comprender que no se trata solo de dar «carne cruda», sino de ofrecer un equilibrio nutricional preciso basado en productos frescos, sin cocción y sin procesados industriales.

Ingredientes y composición: ¿Qué lleva el plato?

Para saber cómo es la dieta BARF, debemos mirar su composición. No vale con darle las sobras. Una dieta equilibrada debe seguir porcentajes específicos. Los principales ingredientes de la dieta BARF para perrosson:

  • Huesos carnosos (50-60%): Aportan calcio y limpian los dientes.
  • Carne magra (20-30%): La fuente principal de proteína.
  • Vísceras y órganos (10%): Hígado, riñón, corazón… son bombas de vitaminas.
  • Frutas y verduras (10%): Aportan fibra y antioxidantes.

Si buscas recetas de dieta BARF para perros, verás que las combinaciones son infinitas (pollo, ternera, pavo, pescado…), pero siempre respetando estas proporciones para evitar desequilibrios nutricionales.

Pros y contras: La balanza de la salud

Antes de cambiar la alimentación de tu peludo, es vital analizar los pros y contras de la dieta BARF.

Beneficios de la dieta BARF en perros

Los defensores de este modelo reportan mejoras visibles rápidamente:

  • Digestiones más ligeras: Al no contener cereales ni aditivos, se reduce la incidencia de gases y torsiones gástricas.
  • Heces más pequeñas y menos olorosas: Signo de que el cuerpo absorbe mejor los nutrientes.
  • Pelaje más brillante y piel sana: Gracias a los ácidos grasos naturales.
  • Salud dental: Masticar huesos carnosos ayuda a eliminar el sarro de forma mecánica.

Los riesgos a considerar

No todo es positivo si no se hace bien. Para hacer dieta BARF   se requiere conocimiento y precaución:

  • Riesgo bacteriano: La carne cruda puede contener salmonela o E. coli, que, si bien el pH ácido del perro suele neutralizar, puede ser un riesgo para los humanos que manipulan la comida.
  • Obstrucciones: Huesos inadecuados pueden causar problemas serios.
  • Desequilibrios nutricionales: Si no se suplementa bien, pueden faltar vitaminas clave.

¿Cómo empezar y qué papel juega la genética?

Si te decides a probar, la transición debe ser gradual. No obstante, en Koko Genetics siempre recordamos que no todos los perros son iguales. Antes de llenar el comedero de ingredientes nuevos, es crucial saber si tu perro está genéticamente preparado para procesarlos o si tiene sensibilidades ocultas.

Las enfermedades digestivas en perros y los trastornos metabólicos pueden tener un fuerte componente hereditario. Nuestro test de ADN analiza más de 100 enfermedades, incluyendo algunas directamente relacionadas con la nutrición y el sistema digestivo:

  • Malabsorción de cobalamina (IGS): Algunos perros tienen una mutación genética que les impide absorber correctamente la vitamina B12 en el intestino. Si tu perro tiene esta condición, por muy buena que sea la dieta BARF, necesitará suplementación específica para evitar anemias y problemas graves.
  • Hiperuricosuria (HUU): Esta condición predispone a formar cálculos urinarios (piedras). ¿Por qué es clave aquí? Porque la dieta BARF suele ser rica en vísceras y carnes rojas (altas en purinas). Un perro con HUU necesitaría una dieta BARF modificada y baja en purinas para no enfermar.
  • Gen MDR1 (Sensibilidad a medicamentos): Aunque no es una enfermedad digestiva per se, es vital. Muchos perros con mutación en el gen MDR1 son alérgicos a medicamentos comunes para la diarrea (como la loperamida). Si tu perro enferma del estómago al cambiar de dieta y le das algo para «cortar la diarrea» sin saber que es MDR1 positivo, podrías causarle una intoxicación grave.